MENECIO era uno de los cuatro hijos de Jápeto y de la oceánide Clímene — hermano de Atlante, de Prometeo y de Epimeteo. Zeus lo fulminó con un rayo y lo mandó abajo, y eso es todo: **no hay episodio, no hay parlamento, no hay hijo.** ⚠ Lo que queda son dos adjetivos, y es de dos adjetivos que sale el título de «titán de la temeridad» que se lee por todas partes. **La fuente tiene línea y media; el rótulo hace de él el dios de una cosa.**
★ Línea y media, y es todo lo que existe
Hesíodo cuenta a los cuatro hijos de Jápeto seguidos, en el mismo aliento, y a Menecio le toca media oración. ★ **Fíjense en lo que hace esa media oración:** lo presenta con un superlativo y lo condena diez palabras después, sin cambiar siquiera de frase.
…dio a luz también al gloriosísimo Menecio y al astuto Prometeo, lleno de artimañas varias, y al atolondrado Epimeteo, que desde el principio fue un mal para los hombres que comen pan; pues fue él el primero en recibir de Zeus a la mujer, la doncella que él había formado. Pero Menecio era desmedido, y Zeus, que ve a lo lejos,
Hesíodo, Teogonía 510 (trad. Hugh G. Evelyn-White, 1914)
★★ **«Gloriosísimo» y «desmedido», con una línea de por medio, y es la misma persona.** El verso se corta a la mitad y el castigo cae en el siguiente, sin que el poema se haya detenido a explicar nada.
…lo hirió con un rayo lívido y lo mandó al Érebo por causa de su presunción loca y de su orgullo excesivo. Y Atlas, por dura obligación, sostiene el vasto cielo con la cabeza y los brazos incansables, de pie en los confines de la tierra, ante las Hespérides de voz clara.
Hesíodo, Teogonía 515 (trad. Hugh G. Evelyn-White, 1914)
⚠ Ahora lean otra vez y vean lo que falta: **no hay crimen.** «Presunción loca» y «orgullo excesivo» son el motivo del rayo, no el acto que lo mereció — no se dice qué hizo, a quién se lo hizo, ni cuándo. **El «titán de la temeridad» es un rótulo asentado sobre dos adjetivos**, y esta entrada prefiere decirlo a repetirlo. Ver Jápeto y Clímene.
⚠ ¿Érebo o Tártaro? Las dos fuentes no dicen lo mismo
Apolodoro cuenta la misma muerte en una sola frase, siglos más tarde, y en esa frase cambia tres cosas.
De Jápeto y de Asia nació Atlas, que tiene el cielo sobre los hombros, y Prometeo, y Epimeteo, y Menecio, aquel a quien Zeus, en la batalla contra los titanes, hirió con un rayo y precipitó al Tártaro.
Pseudo-Apolodoro, Biblioteca 1.2.3 (trad. Sir James George Frazer, 1921)
★★★ **Las tres diferencias, en el orden en que aparecen.** La madre deja de ser Clímene y pasa a ser Asia — las dos son hijas del Océano, y las fuentes divergen sin incomodarse por ello. El momento deja de ser ninguno y pasa a ser la Titanomaquia. Y el destino deja de ser el Érebo y pasa a ser el Tártaro: ver Érebo y Tártaro, **que en la Teogonía no son el mismo sitio.**
⚠ La tercera es la que pesa. En Hesíodo el rayo de Menecio no pertenece a guerra alguna: cae suelto, en medio de una genealogía, antes incluso de que la Titanomaquia sea contada. **Apolodoro ordena — le da al castigo una batalla donde encaje.** ★ Esto es lectura moderna del orden de los dos textos, y queda declarada como lectura, no como hecho: ninguno de los dos autores comenta al otro.
★★★ La única pena de las cuatro que termina
Pongan a los cuatro hermanos uno al lado del otro, que es como los pone Hesíodo. Atlas sostiene el cielo en el borde del mundo — ver Atlante y Hespérides. Prometeo queda encadenado, con el águila en el hígado — ver Prometeo y Águila. Epimeteo recibe a la mujer que Zeus mandó hacer — ver Epimeteo y Pandora.
★★★ Y ahora vean la diferencia que casi nadie señala: **tres de esas penas siguen ocurriendo, y la de Menecio ocurrió.** El cielo todavía pesa, el hígado todavía crece de noche, el mal todavía anda por el mundo. Menecio recibe el rayo, cae, y sale del poema. **Es el único de los cuatro al que la Teogonía no deja en castigo: lo deja acabado.**
★★ Y va otra cosa junto con esa: **es el único de los cuatro a quien las fuentes de este acervo no le dan un solo hijo.** A los otros tres la tradición les da hijas y linajes; a Menecio, nada. Un castigo que termina no deja historia, y un dios sin descendencia, en la Teogonía, no tiene por dónde volver.
★ El sitio ya había encontrado el patrón contrario, del otro lado de la familia titánica. Los tres hijos de Crío — Astreo, Palante y Perses — no tienen un solo acto entre los tres, y tienen el cielo nocturno entero por descendencia. ★★★ **Menecio es el negativo exacto de esa fotografía: un acto, y nadie después de él.**
Los otros dos Menecios — y se habla más de ellos que de este
⚠ Antes de cerrar hay que deshacer una confusión que el nombre crea solo, y que ya viene de lejos: **William Smith, en 1873, juntó tres Menecios bajo la misma entrada.** El primero es el titán. El segundo es un mortal de Opunte — y es, con diferencia, el más nombrado de los tres en toda la literatura griega.
El viejo Peleo le mandaba a su hijo Aquiles que fuera siempre el más valiente y se distinguiera por encima de todos; pero a ti Menecio, hijo de Áctor, te dio esta orden: «Hijo mío, Aquiles es de nacimiento más noble que tú, pero tú eres el mayor, aunque él sea mucho más fuerte. Dile una palabra sensata, dale consejo y guíalo; y él te obedecerá para su provecho.»
Homero, Ilíada 11.780 (trad. Augustus Taber Murray, 1924)
★★★ Este Menecio es el padre de Patroclo, y la Ilíada llama al hijo «hijo de Menecio» de una punta a otra del poema. ⚠ **El Menecio que Grecia más repite no es el dios: es un viejo pidiéndole al hijo que le hable con juicio al amigo más fuerte** — y el hijo muere por no conseguirlo. Ver Aquiles.
Y el tercero está debajo de todo, en el descenso de Heracles tras el perro.
Pero Menetes, hijo de Ceutónimo, que guardaba al rey, desafió a Heracles a la lucha y, agarrado por la cintura, quedó con las costillas rotas; fue no obstante perdonado a petición de Perséfone.
Pseudo-Apolodoro, Biblioteca 2.5.12 (trad. Sir James George Frazer, 1921)
★ Y fíjense en la letra: **el traductor escribe «Menetes», no «Menecio».** Son dos nombres vecinos y dos personajes distintos — el vaquero de Hades no es el hermano de Atlante —, y es la traducción la que vuelve a separar lo que la entrada de 1873 había juntado. Ver Heracles y Perséfone.
★★★ Queda entonces esto, y queda abierto. **De uno sabemos el castigo y no el crimen; del otro sabemos el consejo y no el provecho; del tercero sabemos solo que perdió una lucha de cintura.** Y el único de los tres que es dios es aquel del que menos se habla. ⚠ ¿Habrá sido la arrogancia la que borró a Menecio de la Teogonía — o habrá necesitado Hesíodo un ejemplo corto, y escogido para ello al hermano que no daba para nada más?