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Las Greas

LAS GREAS eran tres hermanas que nacieron viejas. El nombre viene de graîa, «anciana», y Hesíodo es explícito al decir que nunca fueron jóvenes: son «grises desde el nacimiento». Hijas de Forcis y Ceto, y hermanas de las Gorgonas, se reparten entre las tres un único ojo y un único diente, que pasan de mano en mano. Es en ese instante del traspaso — cuando ninguna de las tres está viendo — que Perseo las ataca, y lo que él quiere de ellas no es el ojo: es una información.

Grises desde el nacimiento

Hesíodo las presenta en la misma frase en que presenta a las Gorgonas, y la cercanía no es accidental: las dos trinidades son hermanas, y la historia de una lleva a la otra.

Y de nuevo, Ceto dio a Forcis las Greas de hermosos rostros, hermanas canosas desde el nacimiento; y tanto los dioses inmortales como los hombres que caminan sobre la tierra las llaman Greas — Pefredo de bellas vestiduras y Enío de manto color de azafrán — y a las Gorgonas, que habitan más allá del glorioso Océano.

Hesíodo, Teogonía 270 (trad. Hugh G. Evelyn-White, 1914)

⚠ Fíjense en que Hesíodo nombra a **dos**, no a tres: Pefredo y Enío. La tercera, Dino, entra en la tradición después. Es un caso claro en que la versión más antigua y la más conocida discrepan en el número — y este acervo registra la discrepancia en vez de elegir la que suena mejor.

La genealogía también las pone del lado del mar: Forcis y Ceto son divinidades marinas primitivas, hijos de Ponto y Gea. Las Greas, las Gorgonas, Escila y las serpientes del mar son todas de la misma casa.

Un ojo para tres

El rasgo que fijó a las Greas en la memoria es el reparto. Tienen un solo ojo y un solo diente, y se los van pasando de una a otra. Ninguna fuente griega explica por qué — se presenta como un hecho de su naturaleza, como las alas de un pájaro.

El detalle tiene sentido como enigma antes de tenerlo como imagen: tres criaturas que solo ven de a una por vez son, por construcción, vulnerables en un instante exacto. Y es lo que Perseo explota.

El robo de Perseo

Apolodoro cuenta el episodio dentro de la misión de Perseo contra Medusa. El héroe no sabe dónde quedan las Gorgonas; quienes lo saben son sus hermanas. Guiado por Hermes y Atenea, va a ver a las Greas.

…y Perseo, habiendo declarado que no retrocedería ni ante la cabeza de la Gorgona, y no consiguiendo caballos, recibió de Polidectes la orden de traer la cabeza de la Gorgona.

Pseudo-Apolodoro, Biblioteca 2.4.2 (trad. Sir James George Frazer, 1921)

El golpe es simple y es de tiempo: Perseo se pone entre ellas y atrapa el ojo en el aire, en el momento en que una se lo pasa a la otra. Ciega y desdentada, la trinidad no tiene más remedio que decir dónde están las ninfas que guardan las sandalias aladas, el casco de la invisibilidad y el zurrón — y es con esos tres objetos que Medusa será muerta.

⚠ La versión en que Perseo arroja el ojo al lago Tritonis, o lo devuelve después de conseguir la información, varía de autor en autor. En lo que todas las fuentes coinciden es en el método: la información se arranca por chantaje, no por combate. Perseo vence a las Greas sin tocar a ninguna de ellas.

Viejas desde el nacimiento

Hesíodo presenta a las Greas con una expresión que es una pequeña crueldad y una buena definición.

Y de nuevo Ceto engendró de Forcis a las Greas de hermosos rostros, hermanas de cabellos grises desde su nacimiento: y tanto los dioses inmortales como los hombres que andan por la tierra las llaman Greas — Pemfredo bien vestida y Enío de manto color de azafrán.

Hesíodo, Teogonía 270-280 (trad. Hugh G. Evelyn-White, 1914)

★ **«De hermosos rostros» y «de cabellos grises desde el nacimiento», en la misma frase.** No son feas ni decrépitas: nacieron viejas. Es otra cosa, y es peor — no hubo juventud que perder.

⚠ Y fíjense en el número: **Hesíodo nombra a DOS.** Apolodoro cuenta tres — Enío, Pefredo y Dino. Las dos cuentas conviven, y este sitio muestra las dos en vez de elegir. Ver Perseo, que es quien les quita el ojo, y Gorgonas, que son sus hermanas.