HIPNOS es el hermano gemelo de Tánato y la única criatura de la mitología griega que alguna vez derrotó a Zeus — dos veces, y la segunda cobró por adelantado. Hesíodo pone a los dos hermanos en la misma casa y los separa por temperamento; Homero muestra al Sueño haciendo lo que ningún olímpico se atreve: negociar con Hera de igual a igual.
El hermano gentil
Hesíodo los presenta juntos y los separa con una comparación que no se olvida.
Y allí los hijos de la Noche oscura tienen sus moradas: el Sueño y la Muerte, dioses terribles. El Sol resplandeciente nunca los mira con sus rayos, ni cuando sube al cielo, ni cuando baja del cielo. Y el primero de ellos vaga pacíficamente sobre la tierra y las anchas espaldas del mar, y es bondadoso con los hombres; pero el otro tiene un corazón de hierro.
Hesíodo, Teogonía 758-766 (trad. Hugh G. Evelyn-White, 1914)
★ **«Vaga pacíficamente» y «es bondadoso con los hombres».** En una lista de hijos de la Noche hecha de Hado, Suerte, Muerte, Censura y Discordia, Hipnos es lo único bueno. Ver Tánato y Nix.
★ La vez en que ya había dormido a Zeus — y lo que le costó
Hera va a pedirle que duerma al marido en plena guerra de Troya, y su respuesta empieza con una negativa y un antecedente criminal.
«Hera, diosa soberana, hija del gran Cronos: a cualquier otro de los dioses que son para siempre yo lo dormiría fácilmente — sí, hasta las corrientes del río Océano, de quien todos son engendrados; pero a Zeus, hijo de Cronos, no me acercaré, ni lo dormiré, a menos que él mismo lo mande. Porque ya antes, en otro asunto, una orden tuya me enseñó una lección.»
Homero, Ilíada 14.264 (trad. Augustus Taber Murray, 1924)
★★ **«Una orden tuya me enseñó una lección.»** La primera vez, Hipnos durmió a Zeus para que Hera persiguiera a Heracles por el mar — y, al despertar, Zeus tiró a los dioses Olimpo abajo buscándolo. Se salvó solo porque corrió al regazo de la Noche, «domadora de dioses y de hombres», y **Zeus no se atrevió a entrar ahí.**
⚠ Fíjense en lo que eso dice de la jerarquía: el rey de los dioses retrocede ante la madre del Sueño. Ver Nix y Zeus.
El precio, y el juramento
Convencido por Hera de intentarlo de nuevo, Hipnos hace lo más sensato de toda la Ilíada: exige garantía.
«Ven ahora, júrame por el agua inviolable de la Estigia, y con una mano toca la tierra fecunda y con la otra el mar reluciente, para que todos, uno por uno, sean testigos entre nosotros dos — sí, los dioses que están abajo con Cronos —, que en verdad me darás a una de las jóvenes Gracias, Pasítea, por quien suspiro todos los días.»
Homero, Ilíada 14.270 (trad. Augustus Taber Murray, 1924)
★★★ **Pide pago por adelantado y elige la garantía más fuerte que existe.** Estigia, tierra, mar, y por testigos los titanes enterrados. Ver Estigia y Las Gracias.
Hera jura, y el trato se cierra. **Es la única vez en toda la Ilíada en que alguien obliga a una divinidad olímpica a jurar antes de prestar un servicio** — y quien lo hace es un dios sin templo, sin culto y sin ejército.