ANTÍGONA es la hija de Edipo que enterró a su hermano muerto después de que el rey lo prohibiera, y fue condenada a muerte por eso. La defensa que hace ante el rey es el texto más citado de la historia del derecho occidental — y no es un pedido de clemencia: es un rechazo de jurisdicción.
★★★ «No fue Zeus quien promulgó ese edicto»
Creonte le pregunta si sabía de la prohibición. Ella responde que sí — y enseguida explica por qué eso no importa.
«Sí, porque **no fue Zeus quien me promulgó ese edicto**, y porque no son de esa especie las leyes que la Justicia, que habita con los dioses de abajo, estableció entre los hombres. Ni pensé que tus decretos tuvieran tal fuerza que un mortal pudiera sobreponerse a los estatutos no escritos e inquebrantables dados por los dioses. Pues su vida no es de hoy ni de ayer, sino de todo tiempo, y ningún hombre sabe cuándo fueron promulgados por vez primera.»
Sophocles, Antigone 450-460 (trad. Richard Jebb, 1891)
★★★ **«Los estatutos no escritos e inquebrantables.»** Es la primera formulación clara, en la literatura occidental, de la idea de que existe una ley por encima de la ley del Estado — y la dice una joven sin cargo alguno, frente al rey.
⚠ Y fíjense en el argumento sobre la antigüedad: **nadie sabe cuándo fueron promulgadas esas leyes**, y es precisamente eso lo que las vuelve superiores a un decreto con fecha. Ver Temis y Las Erinias.
El cálculo, que no es heroico
La parte siguiente del mismo parlamento es la que casi nunca se cita, y es la que la vuelve humana: ella explica que morir no le cuesta mucho.
«No fue por temor al orgullo de hombre alguno que yo hubiera de deber a los dioses una pena por quebrantar esas leyes. Que tengo que morir, bien lo sabía — ¿cómo no habría de saberlo? Eso es verdad incluso sin tus edictos. Pero, si he de morir antes de mi tiempo, lo tengo por ganancia. Cuando alguien vive como yo, rodeado de males, ¿cómo no ha de sacar provecho de morir?»
Sophocles, Antigone 450-460 (trad. Richard Jebb, 1891)
★★ **«Lo tengo por ganancia.»** No es una mártir exaltada: es una persona que hizo las cuentas. Hija y hermana de Edipo, con los dos hermanos muertos uno por mano del otro — ver Arion —, la vida que le queda no vale el precio de la obediencia.
★ Y es eso lo que desarma a Creonte: **ella no teme la pena.** Una ley cuya sanción no asusta al reo deja de ser ley.
Lo que la obra hace con Creonte
⚠ Sófocles no escribe una heroína contra un tirano: escribe dos argumentos, y deja que los dos lleguen hasta el final.
Creonte tiene razones de Estado — Polinices atacó a su propia ciudad, y honrar a un traidor es invitar al próximo. **La obra lo toma en serio durante la mitad del tiempo.** Es lo que la vuelve insoportable.
★★ El desenlace es una cadena: Antígona se ahorca en la gruta donde fue emparedada; Hemón, hijo de Creonte y novio de ella, se mata junto al cuerpo; Eurídice, mujer de Creonte, se mata al saber del hijo. **Creonte sobrevive solo** — y su castigo es quedarse.
⚠ Y el nombre Hemón ya aparece en otra página de este sitio: **es él el último de los tebanos devorados por la Esfinge**, en una versión que registra Apolodoro. Ver Esfinge. **Las dos tradiciones no combinan, y las dos están en el aire.**