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Narciso

NARCISO es la historia más conocida de la mitología griega sobre el amor propio — y el viajero que la recogió en el lugar mismo no creyó una palabra. Pausanias estuvo en la fuente, oyó la versión local, la escribió, y enseguida explicó por qué no puede ser verdad.

★★★ El rechazo de Pausanias

El pasaje es corto, y su segunda mitad es lo que lo vuelve memorable.

En el territorio de los tespios hay un lugar llamado Donacón (Cañaveral). Aquí queda la fuente de Narciso. Dicen que Narciso miró esta agua y, no advirtiendo que veía su propio reflejo, se enamoró inconscientemente de sí mismo y murió de amor junto a la fuente. Pero es completa estupidez imaginar que un hombre con edad para enamorarse fuera incapaz de distinguir a un hombre del reflejo de un hombre.

Pausanias, Descripción de Grecia 9.31.7 (trad. W.H.S. Jones, 1918)

★★★ **«Es completa estupidez.»** Pausanias no relativiza ni contextualiza: dice que la historia es inverosímil por el motivo más simple del mundo — **un adulto sabe lo que es un espejo.**

⚠ Y es la misma operación de Erídano y de Helena, en que Heródoto rechaza un río y una guerra. **Los antiguos leían su propia mitología con escepticismo, y este sitio lo muestra en vez de esconderlo.**

★ La otra versión, la que él prefiere

Rechazada la primera, Pausanias ofrece la que también oyó — y esa no tiene magia alguna.

Narciso habría tenido una **hermana gemela**, igual a él en todo — el mismo rostro, el mismo cabello, la misma ropa de caza. Los dos cazaban juntos. **Ella murió.**

★★★ Y él, tomado de añoranza, iba a la fuente — **sabiendo perfectamente que veía su propio reflejo**, y mirándolo de todos modos. No por amor de sí: **por parecerse a ella.**

⚠ **Es una historia completamente distinta, y es la que un hombre que estuvo en el lugar consideró más creíble.** La versión del enamorado de sí mismo es la que Ovidio fijó y que Occidente guardó; la del hermano en duelo quedó en una línea de una guía de viaje del siglo II.

La flor, y la palabra

Pausanias cierra el asunto con un dato botánico y una corrección cronológica que es, ella misma, crítica de fuente.

★ Él observa que la flor llamada narciso **ya se cultivaba antes** — y cita un verso más antiguo en que la Tierra la hace crecer como trampa para Perséfone, el día del rapto. Ver Perséfone. **Si la flor ya existía, no puede haber nacido de la sangre del muchacho.**

La palabra griega *nárke* quiere decir **entumecimiento** — la misma raíz de «narcótico» —, y el nombre de la flor viene probablemente de su olor, no del muchacho. **La etimología desmiente el mito, y Pausanias se dio cuenta de eso mil ochocientos años antes de la filología moderna.**