LAS MOIRAS son el límite del poder de Zeus, y la mitología griega nunca decidió si él las manda o si les obedece. Son tres, tienen nombre y cada nombre es un verbo de hilar: Cloto es «la que hila», Láquesis es «la que sortea la porción», Átropos es «la que no se vuelve atrás». El nombre colectivo de ellas, moîra, quiere decir simplemente «porción» — la parte que le toca a cada uno en un reparto.
Hijas de la Noche, sin padre alguno
La primera aparición de ellas en la Teogonía está en una lista sombría: la de las cosas que la Noche engendró sola.
Y la Noche engendró al odioso Hado y a la negra Suerte y a la Muerte, y engendró al Sueño y a la tribu de los Sueños. Y de nuevo la diosa, la Noche oscura, aunque no se acostó con nadie, engendró a la Censura y a la Aflicción dolorosa, y a las Hespérides, que guardan las ricas manzanas de oro y los árboles que dan fruto más allá del glorioso Océano. Engendró también a los Destinos y a las Moiras vengadoras despiadadas — Cloto, Láquesis y Átropos —, que les dan a los hombres, al nacer, el mal y el bien que han de tener; y ellas persiguen las transgresiones de los hombres y de los dioses, y estas diosas nunca cesan de su ira terrible hasta castigar al culpable con una pena dura.
Hesíodo, Teogonía 211-225 (trad. Hugh G. Evelyn-White, 1914)
★★ **«Persiguen las transgresiones de los hombres Y DE LOS DIOSES.»** No hay, en toda la religión griega, otra frase que ponga algo por encima del Olimpo con esta claridad. Ver Nix.
Y fíjense en la compañía en que nacen: la Muerte, el Sueño, los Sueños, la Vejez, la Discordia, las Hespérides. Ver Tánato, Hipnos y Las Hespérides. **La Noche engendra lo que no se negocia.**
★ Y, catorce versos después, hijas de Zeus
El mismo poema, más adelante, les da otro origen — y esta vez con padre, madre y honra concedida.
Después desposó a la luminosa Temis, que engendró a las Horas — Eunomía (Buen Orden), Diké (Justicia) y la floreciente Irene (Paz) —, que cuidan de las obras de los hombres mortales; y a las Moiras, a quienes el sabio Zeus dio la mayor honra: Cloto, Láquesis y Átropos, que les dan a los hombres mortales el mal y el bien que han de tener.
Hesíodo, Teogonía 901 (trad. Hugh G. Evelyn-White, 1914)
★★★ **La misma frase final, dos genealogías.** En un lugar nacen de la Noche y cazan a los dioses; en otro nacen de Zeus y reciben honra de él. Hesíodo escribe las dos y no las concilia.
⚠ Y eso **no es descuido**: es el retrato exacto de una duda teológica que los griegos nunca resolvieron. ¿Zeus manda en el destino o el destino manda en Zeus? La Ilíada lo muestra pesando destinos en una balanza y LEYENDO el resultado — ver Libra. **Él consulta.**
Las hermanas de ellas, en el segundo nacimiento, son las Horas. Ver Las Horas y Temis.
Qué hace cada una
Los tres nombres describen tres momentos de un mismo oficio, y la división del trabajo es de tejido.
**Cloto** hila el hilo — es decir, hace nacer. **Láquesis** mide el largo — es decir, reparte la porción. **Átropos** corta. ★ Su nombre es el más temible de los tres: *á-tropos*, «la que no se da vuelta», «la que no cambia de dirección».
⚠ Y conviene deshacer un malentendido común: **la Moira griega no es «lo que estaba escrito».** Es una PORCIÓN — el pedazo que tocó. Un hombre puede hacer más o menos con lo que le tocó, y la épica está llena de gente que hace peor; lo que no puede es recibir otro pedazo.
Aparecen también en un tercer papel, que es de guerra: en la Gigantomaquia, «las Moiras mataron a Agrio y a Toante con mazas de bronce». Ver Los Gigantes.