ÍCARO es el nombre del error de operación más famoso de la historia. El padre le dio dos instrucciones — no subas demasiado, no bajes demasiado — y él quebró una. El mar en que cayó se quedó con su nombre.
★ La instrucción tenía DOS mitades
La lectura corriente del mito guarda solo una de las prohibiciones, y es por eso que se vuelve una lección sobre la ambición. La fuente dice otra cosa.
Pero Dédalo construyó alas para sí y para su hijo, y le ordenó al hijo que, al levantar vuelo, no volara alto, para que el pegamento no se derritiera al sol y las alas no cayeran, ni volara cerca del mar, para que las plumas no se soltaran con la humedad.
Pseudo-Apolodoro, Epítome 1.12 (trad. Sir James George Frazer, 1921)
★★★ **Volar bajo también estaba prohibido, y por el mismo tipo de razón.** No hay un lado virtuoso y un lado pecaminoso: hay una **franja**, con un techo y un piso, y las dos paredes son de material.
⚠ Eso cambia la moraleja. El mito no dice «no seas ambicioso»: dice **«respeta el envolvente de vuelo»** — y es, probablemente, la primera formulación de eso en la literatura. Ver Dédalo.
La caída, y el mar que se quedó con el nombre
Apolodoro cuenta el desenlace con la economía de siempre, y la última frase es geográfica.
Pero el insensato Ícaro, despreciando las órdenes del padre, subió cada vez más alto hasta que, derritiéndose el pegamento, cayó al mar llamado Icario por causa de él, y murió. Mas Dédalo llegó a salvo a Cámico, en Sicilia.
Pseudo-Apolodoro, Epítome 1.13 (trad. Sir James George Frazer, 1921)
★ **«Y Dédalo llegó a salvo a Sicilia.»** La frase que sigue a la muerte del hijo es sobre el padre habiéndolo logrado. Apolodoro no comenta ni lamenta — y es la falta de comentario lo que hace doler el pasaje.
El mar Icario es el pedazo del Egeo al este de Naxos, entre Samos y las Cícladas; la isla de Icaria, que le da hoy el nombre, queda allí. **La geografía griega está llena de nombres que son actas de defunción** — ver Aries, donde el Helesponto es «el mar de Hele».