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Euro

EURO era el viento este. Es el cuarto de los vientos con nombre en la tradición griega, y la palabra «cuarto» aquí carga una historia: Hesíodo, que nombra a los otros tres y explica por qué son buenos, **no menciona a Euro en ningún lugar**. Homero lo conoce y lo usa; la Teogonía lo ignora. El grupo de los cuatro vientos, que la Antigüedad tardía fijó y que la Torre de los Vientos de Atenas esculpió en piedra, es un arreglo posterior — y Euro es la pieza que se encajó en él después.

Lo que Hesíodo no dice

La Teogonía trata a los vientos dos veces, y en las dos la lista es de tres. Primero en la genealogía: Eos le da a Astreo «el resplandeciente Céfiro, y Bóreas, precipitado en su curso, y Noto». Después en la distinción entre vientos buenos y vientos sin ley: son de linaje divino «Noto, Bóreas y el resplandeciente Céfiro».

Y de Tifón vienen los vientos impetuosos que soplan húmedos — excepto Noto, Bóreas y el resplandeciente Céfiro, pues estos son de linaje divino y una gran bendición para los hombres.

Hesíodo, Teogonía 870 (trad. Hugh G. Evelyn-White, 1914)

⚠ Fíjense en lo que implica la frase. Si los buenos son tres y están nombrados, y todos los demás vienen de Tifón, entonces Euro — a quien Homero conoce y nombra — cae, en la lógica de Hesíodo, del lado de los vientos sin dueño. Este acervo no enmienda la discrepancia: las dos tradiciones existieron, y borrar una para dejar la otra redonda sería inventar una concordia que no existe.

Lo que dice Homero

En la Odisea, Euro aparece exactamente donde tiene sentido: en la tempestad que Posidón levanta contra la balsa de Odiseo, con los cuatro soplando al mismo tiempo. Es el único pasaje homérico en que los cuatro están nombrados uno al lado del otro.

Juntos se lanzaron Euro y Noto, y el Céfiro de soplo furioso y el Bóreas, nacido en el cielo despejado, haciendo rodar delante de él una ola inmensa.

Homero, Odisea 5.295 (trad. Augustus Taber Murray, 1919)

Fíjense en el orden en que Homero los suelta: Euro y Noto primero — el cuadrante del mal tiempo para quien navega el Egeo —, después Céfiro y Bóreas. No es lista alfabética ni geográfica: es el orden en que un marinero sentiría llegar la tempestad.

Los cuatro en piedra

El ordenamiento definitivo vino de la arquitectura. En el siglo I a.C. se construyó en Atenas la Torre de los Vientos — un edificio octogonal con un reloj de sol en cada cara y, en lo alto de cada una, un viento esculpido con su nombre. Son ocho, y no cuatro: a los cuatro cardinales se sumaron los cuatro intermedios.

Euro está ahí, en la cara sureste, representado como un hombre de manto pesado — el viento que trae la lluvia caliente. Los romanos heredaron el nombre con pocos cambios (Eurus), y de ahí viene el adjetivo «euroaustral» y, por un camino bastante más largo, la costumbre científica de llamar euroasiático a lo que viene del este.

★ El viento que Hesíodo no nombra

Euro es el viento este, y lo más honesto que se puede decir de él es esto: **la fuente griega más antigua sobre vientos no lo incluye.** Hesíodo enumera a tres hijos de Astreo y de la Aurora, y él no es uno de ellos.

Y Eos engendró de Astreo los vientos de corazón fuerte: el luminoso Céfiro, y Bóreas, impetuoso en su curso, y Noto — una diosa uniéndose en amor a un dios.

Hesíodo, Teogonía 375 (trad. Hugh G. Evelyn-White, 1914)

Y el silencio se repite en el lugar donde más importa: al separar los vientos buenos de los malos, Hesíodo nombra a los mismos tres.

Y de Tifón vienen los vientos impetuosos que soplan húmedos — excepto Noto, Bóreas y el claro Céfiro. Estos son de linaje enviado por los dioses, y una gran bendición para los hombres; pero los otros soplan irregularmente sobre el mar.

Hesíodo, Teogonía 869-875 (trad. Hugh G. Evelyn-White, 1914)

★ ⚠ **No se concluya de ahí que Euro es hijo de Tifón.** Hesíodo no dice eso; simplemente no habla de él. La conclusión honesta es más modesta y más interesante: el viento este, en la cosmología arcaica, todavía no había entrado en la familia. Entra después — y entra por Homero.

Dónde entra: los cuatro juntos, en la balsa de Ulises

La primera vez que Euro aparece como persona, en la poesía que este sitio puede verificar, es en una escena de naufragio — y viene primero en la lista.

Juntos se lanzaron el Viento del Este y el Viento del Sur, y el Viento del Oeste de soplo feroz y el Viento del Norte, nacido en el cielo luminoso, haciendo rodar por delante una ola enorme. Entonces las rodillas de Ulises flaquearon y el corazón se le derritió.

Homero, Odisea 5.291-5.296 (trad. Augustus Taber Murray, 1919)

Los cuatro soplan al mismo tiempo, por orden de Poseidón. ★ Es la **rosa de los vientos completa**, y es la primera vez que el este tiene lugar en ella. A partir de aquí los vientos griegos son cuatro — porque las direcciones son cuatro, y no porque alguien haya escrito una genealogía para el cuarto.

El este en el mapa

Siglos después, Ovidio ordena a los cuatro en cuatro rincones, y el de Euro es el de la salida del sol.

La Aurora y Persia y las cumbres sometidas a los rayos de la mañana son vecinas de Euro; el poniente y las playas que se calientan con el sol que se pone son vecinas de Céfiro; a Escitia y las siete estrellas del norte las invadió el horrendo Bóreas; la tierra opuesta se humedece de nubes continuas y de la lluvia del Austro.

Ovidio, Metamorfosis 1.61-1.66 (texto latino)

«La Aurora y Persia y las cumbres sometidas a los rayos de la mañana son vecinas de Euro.» ★ Hay una justicia poética en eso: el viento que la genealogía olvidó se queda con el cuarto de la madre. La Aurora es Eos — ver Eos —, y de ella son hijos los otros tres.

La tradición romana lo llamó Vulturno, y la griega le dio, tarde, el mismo padre que a sus hermanos. Pero el registro más antiguo es el silencio, y este artículo prefiere mostrarlo antes que taparlo.