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Briareo

BRIAREO es el guardaespaldas de Zeus. Cuando los propios olímpicos conspiraron para atar al rey — Hera, Poseidón y Atenea, los tres más fuertes después de él —, fue Tetis quien subió al Olimpo y llamó al monstruo de cien manos. Se sentó al lado del trono, y la conspiración terminó ahí. Cuatro siglos después, los poetas romanos cuentan a la misma figura del otro lado de la guerra.

★★★ La escena en que se sienta al lado del trono

Aquiles le pide a su madre que vaya a hablar con Zeus, y el argumento que le manda usar es una deuda vieja — la que el propio rey de los dioses tiene con ella.

«Porque muchas veces te oí jactarte en las salas de mi padre, y declarar que solo vos, entre los inmortales, apartaste la ruina vergonzosa del hijo de Cronos, señor de las nubes oscuras, el día en que los otros olímpicos lo quisieron poner en cadenas — sí, Hera, y Poseidón, y Palas Atenea. Pero viniste vos, diosa, y lo liberaste de las cadenas, cuando rápido llamaste al alto Olimpo al de las cien manos.»

Homero, Ilíada 1.396 (trad. Augustus Taber Murray, 1924)

★★ **Una revuelta contra Zeus, dentro del Olimpo, con Hera, Poseidón y Atenea.** La Ilíada la menciona al pasar, como cosa sabida, y nunca vuelve al asunto. Es el episodio más importante que Homero no cuenta.

Y quien la deshace es Tetis (nereida) — una Nereida, sin ejército, llamando a un prisionero.

Los dos nombres, y lo que significa la diferencia

El verso siguiente del mismo pasaje tiene el detalle filológico más famoso de Homero: el monstruo tiene dos nombres, uno de los dioses y otro de los hombres.

**Los dioses lo llaman Briareo; los hombres lo llaman Egeón.** Homero registra las dos formas y dice de quién es cada una. ★ Es la marca de una lengua divina paralela — el poema hace eso media docena de veces, siempre para cosas muy antiguas.

Y agrega que es «más fuerte que el padre». Ver Hecatónquiros y Poseidón, que en una tradición es su padre.

⚠ **Guardá los dos nombres**, porque es por ellos que se sigue el resto de esta página: los autores griegos escriben **Briareo**, y los latinos, casi siempre, **Egeón**. Es la misma figura, y los dos nombres hacen cosas opuestas.

Por qué estaba disponible

Briareo es uno de los tres Hecatónquiros que Urano enterró dentro de la Tierra al nacer, y que Zeus soltó para ganar la Titanomaquia.

★ Después de la guerra, los tres quedaron como **carceleros de los titanes en el Tártaro** — ver Tártaro y Sobre los Titanes. Es de ahí que Tetis lo llama.

⚠ Y esa es la razón por la que la amenaza funciona sin violencia: **todo el Olimpo sabe lo que hicieron esas cien manos la última vez.** Ver Cronos. Las secciones siguientes traen la fuente de cada paso de esa historia.

Cien brazos y cincuenta cabezas, y el número es literal

Hesíodo los presenta enseguida después de los Cíclopes, y da la cuenta exacta de su cuerpo.

…y todavía otros tres hijos nacieron de la Tierra y del Cielo, grandes y valientes por encima de lo que se puede decir: Coto, Briareo y Giges, hijos atrevidos. De sus hombros salían cien brazos, a los que nadie podía acercarse, y cincuenta cabezas crecían de los hombros sobre los miembros fuertes de cada uno; e irresistible era la fuerza terca que había en sus grandes formas.

Hesíodo, Teogonía 147-153 (trad. Hugh G. Evelyn-White, 1914)

Apolodoro repite la cuenta, y los nombra en el mismo orden.

El Cielo fue el primero en reinar sobre el mundo entero. Y, habiendo desposado a la Tierra, engendró primero a los Cien-Manos, como los llaman: Briareo, Giges, Coto, que no eran superados en tamaño ni en fuerza, teniendo cada uno de ellos cien manos y cincuenta cabezas.

Pseudo-Apolodoro, Biblioteca 1.1.1 (trad. Sir James George Frazer, 1921)

★ **Cincuenta cabezas, y no una.** La imagen que circula hoy suele darles un cuerpo humano con muchos brazos; las dos fuentes más antiguas del sitio dicen cincuenta cabezas para cada hermano. Ver Hecatónquiros.

⚠ El padre los enterró por celos, y la palabra es esa

La razón que da Hesíodo para que Urano los encierre no es miedo, ni castigo por algo que ellos hubieran hecho.

…pero cuando, al principio, su padre se irritó en el corazón con Obriareo, y Coto, y Giges, los ató con lazos crueles, porque tenía envidia de su excesiva hombría y belleza y grandeza; y los hizo vivir debajo de la tierra de anchos caminos, donde eran afligidos, puestos a morar bajo el suelo, en el fin de la tierra, en sus grandes límites, en angustia amarga por mucho tiempo, y con gran dolor en el corazón.

Hesíodo, Teogonía 615 (trad. Hugh G. Evelyn-White, 1914)

★★ **Envidia de la belleza y del tamaño.** Hesíodo usa la misma palabra que usaría para un rival, y no para un monstruo. Ver Urano y Gea — fue ella la que, más tarde, les dijo a los dioses dónde estaban sus hijos.

El acuerdo de guerra, dicho en voz alta

Zeus va a buscarlos al subsuelo y hace un discurso. La respuesta es de Coto, el hermano, y es una de las pocas intervenciones habladas de un Hecatónquiro en toda la literatura griega.

…«enfrentad a los Titanes en lucha amarga; pues acordaos de nuestra bondad amiga, y de qué sufrimientos habéis vuelto a la luz, salidos de vuestro cruel cautiverio bajo la tiniebla.» Así habló. Y el irreprochable Coto le respondió: «Divino, dices aquello que bien sabemos: nosotros mismos sabemos que tu sabiduría y tu entendimiento son superiores, y que te volviste el defensor de los inmortales contra la ruina helada. Y por tu ingenio volvimos de la tiniebla oscura y de nuestras cadenas sin misericordia, gozando lo que no esperábamos, oh señor, hijo de Cronos. Y ahora, con propósito firme y designio deliberado, ayudaremos a tu poder en la lucha terrible, y combatiremos a los Titanes en dura batalla.»

Hesíodo, Teogonía 654-663 (trad. Hugh G. Evelyn-White, 1914)

⚠ **No es una liberación gratuita.** Zeus recuerda el favor, Coto reconoce la deuda, y el combate es el pago — dicho en ese orden, por las dos partes, antes de que empiece la guerra.

Trescientas piedras de una vez

Cuando entran en la batalla, Hesíodo da el número. Tres hermanos, cien manos cada uno, una piedra por mano.

…y entre los primeros, Coto y Briareo y Giges, insaciables de guerra, levantaron un combate feroz: trescientas piedras, una tras otra, lanzaron de sus manos fuertes, y cubrieron de sombra a los Titanes con sus proyectiles, y los arrojaron debajo de la tierra de anchos caminos, y los ataron con cadenas amargas después de haberlos vencido por la fuerza, a pesar de todo su gran ánimo, tan hondo debajo de la tierra como el cielo está encima de ella.

Hesíodo, Teogonía 713-720 (trad. Hugh G. Evelyn-White, 1914)

★★★ **Trescientas piedras en una sola andanada** — es la cuenta que cierra con el cuerpo descrito en la sección de arriba, y es la única vez en que la mitología griega usa esos cien brazos para algo. Ver Sobre los Titanes.

De prisioneros a carceleros

Apolodoro cuenta la misma guerra en prosa seca, y agrega un nombre que Hesíodo no da: el de la carcelera que guardaba a los Cien-Manos allá abajo.

Pero cuando Zeus creció, tomó a Metis, hija del Océano, para que lo ayudara, y ella le dio a Cronos una droga para tragar, que lo forzó a vomitar primero la piedra y después a los hijos que había tragado; y con la ayuda de ellos Zeus hizo la guerra contra Cronos y los Titanes. Combatieron durante diez años, y la Tierra le profetizó la victoria a Zeus si tenía por aliados a los que habían sido arrojados al Tártaro. Entonces él mató a la carcelera de ellos, Campe, y les soltó las cadenas. Y los Cíclopes le dieron entonces a Zeus el trueno, el relámpago y el rayo, y a Plutón le dieron un casco, y a Poseidón un tridente. Armados con estas armas, los dioses vencieron a los Titanes, los encerraron en el Tártaro, y pusieron a los Cien-Manos como guardias de ellos; y después echaron suertes por la soberanía, y a Zeus le tocó el dominio del cielo, a Poseidón el dominio del mar, y a Plutón el dominio en el Hades.

Pseudo-Apolodoro, Biblioteca 1.2.1 (trad. Sir James George Frazer, 1921)

★★ **Campe.** Es el nombre de la guardiana que Zeus tuvo que matar para llegar a los hermanos, y aparece una sola vez, en esta línea. Ver Tártaro.

Y así los deja Hesíodo: la puerta del fondo del mundo, con ellos del lado de afuera.

…están escondidos bajo la tiniebla nublada, en un lugar húmedo donde quedan los confines de la tierra inmensa. Y no pueden salir; pues Poseidón le fijó puertas de bronce, y una muralla corre a su alrededor por todos lados. Allí Giges y Coto y el magnánimo Obriareo…

Hesíodo, Teogonía 730 (trad. Hugh G. Evelyn-White, 1914)

⚠ **Quien encerró a los Titanes vive en la puerta de la prisión.** Fueron enterrados por el padre y pasaron a guardar el pozo en que enterraron a los enemigos del hermano que los soltó.

★★ El yerno de Poseidón

Hesíodo le da a Briareo un destino distinto, y tres palabras que cambian el retrato: se casó. La Teogonía dice por qué y con quién.

…pero los gloriosos aliados de Zeus, el que truena alto, tienen morada sobre los cimientos del Océano — Coto y Giges; a Briareo, en cambio, por ser bueno, el Sacudidor de la Tierra, el que ruge hondo, lo hizo su yerno, dándole por esposa a Cimopolea, su hija.

Hesíodo, Teogonía 817-819 (trad. Hugh G. Evelyn-White, 1914)

★★★ **Solo uno de los tres sale del subsuelo, y sale por casamiento.** La palabra que Hesíodo usa para justificarlo es «por ser bueno». Ver Poseidón.

⚠ Y nótese la coincidencia con la Ilíada: en Homero, Briareo es «más fuerte que el padre», y el padre que la tradición le da es el mismo Poseidón que aquí le da la hija. **Las dos fuentes arman la misma pareja, y discrepan sobre el parentesco.**

★★★ El monstruo que sirvió de juez

La aparición más inesperada de Briareo no es en una batalla. Es en un tribunal. Pausanias, en Corinto, recoge la versión local de una disputa entre dos dioses por la posesión de la tierra.

Una leyenda de los corintios sobre su tierra no les es exclusiva, pues creo que los atenienses fueron los primeros en contar una historia semejante para gloria del Ática. Los corintios dicen que Poseidón tuvo una disputa con Helios, el Sol, acerca de la tierra, y que Briareo arbitró entre ellos, asignándole a Poseidón el Istmo y las partes vecinas, y dándole a Helios la altura por encima de la ciudad. Desde entonces, dicen, el Istmo le pertenece a Poseidón.

Pausanias, Descripción de Grecia 2.1.6 (trad. W.H.S. Jones, 1918)

★★★ **Al de cien manos lo llaman para decidir, y no para pelear.** Dos dioses mayores aceptan la decisión de un Hecatónquiro sobre quién se queda con qué — y su sentencia seguía valiendo, en el terreno, cuando Pausanias pasó por allí mil años después.

Y el pedazo que le tocó a Helios tiene nombre, y es el más famoso de Corinto.

El Acrocorinto es un pico de montaña por encima de la ciudad, asignado a Helios por Briareo cuando actuó como árbitro, y entregado después, dicen los corintios, por Helios a Afrodita. Al subir este Acrocorinto ves dos recintos de Isis, uno de la Isis apodada Pelagia, la Marina, y otro de la Isis Egipcia, y dos de Serapis, siendo uno de ellos del Serapis llamado «en Canopo». Después de estos hay altares a Helios, y un santuario de la Necesidad y de la Fuerza, en el cual no es costumbre entrar.

Pausanias, Descripción de Grecia 2.4.6 (trad. W.H.S. Jones, 1918)

⚠ **La sentencia cambió de mano dos veces**: Briareo le dio el monte a Helios, y Helios se lo dio a Afrodita. Ver Helios, Afrodita y Ananké — la Necesidad, cuyo santuario cerrado queda allá arriba.

★★★ En Roma cambia de bando

Aquí la página cambia de lengua y la figura cambia de bandera. Ovidio cuenta, en los Fastos, de dónde vino la constelación del Milano — y la historia es la de una profecía que casi derriba a los dioses.

…si querés saber qué le dio el cielo al ave: Saturno había sido expulsado del reino por Júpiter; airado, llama a las armas a los Titanes poderosos, e intenta el socorro que los hados le debían. Nacido de la madre Tierra, monstruo admirable, había un toro que en la parte de atrás era serpiente; la violenta Estigia, por aviso de las tres Parcas, lo había encerrado en bosques negros, detrás de un muro triple. Quien diera las vísceras de ese toro a quemar en las llamas, esa era la suerte: podría vencer a los dioses eternos. Briareo lo inmola con un hacha hecha de acero indomable, y ya iba a entregar las entrañas a las llamas. Júpiter les manda a las aves arrebatarlas; un milano se las llevó, y por su mérito vino a los astros.

Ovidio, Fastos 3.795-810 (texto latino)

★★★ **En Ovidio, Briareo está con Saturno y con los Titanes.** Es él quien empuña el hacha y quien ejecuta el sacrificio que daría la victoria contra los dioses — lo contrario exacto de lo que hace en la Ilíada. Y falla por segundos, porque un ave roba las entrañas del altar.

⚠ Esta obra responde en el ORIGINAL: la traducción inglesa de los Fastos numera por su cuenta, y por eso la prueba sale en latín (texto latino). El español de arriba es nuestro.

Virgilio lo pone del mismo lado, y esta vez en campo abierto, con todas las armas al mismo tiempo.

Tal como Egeón, a quien le atribuyen cien brazos y cien manos, y fuego ardiendo en cincuenta bocas y en cincuenta pechos, cuando contra los rayos de Júpiter estruendaba con otros tantos escudos iguales y desenvainaba otras tantas espadas: así Eneas, vencedor, se enfurece por toda la llanura, desde que la hoja una vez se calentó.

Virgilio, Eneida 10.565-570 (texto latino)

★★ **Cincuenta escudos y cincuenta espadas contra el rayo de Júpiter.** Virgilio lo usa como medida de furia para describir a Eneas — y para eso lo necesita como enemigo del cielo. Ver Zeus. Esta obra también responde en el original (texto latino).

⚠ **Este sitio no elige entre las dos versiones.** La griega hace de él el salvador del rey de los dioses; la latina hace de él el brazo armado de los Titanes. Las dos están escritas, y las dos están aquí.

El dios del mar que sostiene las Cícladas

Hay todavía un tercer Egeón en los latinos, y este no pelea con nadie: vive debajo del agua. Ovidio lo pone en el palacio del Sol, esculpido entre las divinidades marinas.

…la ola tiene a los dioses cerúleos: el canoro Tritón, el ambiguo Proteo, y Egeón, que comprime con sus brazos los lomos inmensos de las ballenas, y Doris y sus hijas — unas parecen nadar, otras, sentadas en la roca, se secan los cabellos verdes, y algunas cabalgan un pez. No tienen todas el mismo rostro, ni rostros distintos: son como conviene a unas hermanas.

Ovidio, Metamorfosis 2.8-14 (texto latino)

★ **Las cien manos pasaron a servir para sostener ballenas.** Ver Tritao y Proteu — y Doris, con sus hijas, en la misma vitrina esculpida. Esta obra responde en el original (texto latino).

Estacio lleva la idea hasta el final: para él, Egeón es la potencia a la que se le encomienda quien va al mar.

…por donde se dieron las señales, sigo; después, encerrado en madera curva, le encomiendo a mi padre a los dioses del mar, y a los vientos, y a Egeón, que abraza las Cícladas; y nunca hay medida para los llantos alternados, hasta que ya el Lucero despida los astros del cielo de oriente.

Estacio, Tebaida 5.285-292 (texto latino)

⚠ **«Que abraza las Cícladas»** — las islas del Egeo enteras dentro de los cien brazos. Es la única imagen en que su tamaño se mide en geografía. Esta obra también responde en el original (texto latino).

Estacio guarda las dos versiones al mismo tiempo

El mismo poeta que hace de Egeón una potencia del mar también lo mantiene encadenado en el mundo de los muertos, en una lista de horrores que un vidente se niega a contar.

…el árbitro de Gortina los agita en una urna dura, exigiendo la verdad con amenazas, y los obliga a exponer la vida entera hacia atrás y a confesar por fin la ganancia de sus penas. «¿Qué te importan a vos los monstruos del Érebo, las Escilas y los Centauros que se enfurecen en vano, y las cadenas de los Gigantes torcidas en acero macizo, y la sombra estrecha del céntuplo Egeón?»

Estacio, Tebaida 4.530-540 (texto latino)

⚠ **«La sombra estrecha del céntuplo Egeón.»** Cien brazos apretados en un espacio apretado — y aparece en una fila con las Escilas, los Centauros y los Gigantes encadenados. Ver Escila, El Centauro y Los Gigantes. Esta obra responde en el original (texto latino).

Y en la Aquileida el mismo Estacio devuelve la escena de Homero, con Tetis soltándolo — y contándole las cadenas una por una.

…las Cícladas. Aquí las despreciadas Míconos y la baja Serifos, y Lemnos, injusta con los hombres, y Delos, hospitalaria con los pueblos. Hacía poco, ella había oído hablar de la corte no guerrera de Licomedes, de los coros de doncellas y de las playas resonando de juego — ella, que había sido enviada a soltar los duros nudos de Egeón y a contar las cien cadenas del dios. Esta agrada; esta tierra es la más segura para la madre asustada.

Estacio, Aquileida 1.205-215 (texto latino)

★★ **«Contar las cien cadenas del dios.»** Es la misma Tetis del canto I de la Ilíada, y es la única fuente de este sitio que dice lo que ella tuvo que hacer para sacarlo de ahí. Ver Tetis (nereida). Esta obra responde en el original (texto latino).

La broma de Platón, y lo que prueba

En un diálogo en que dos sofistas acorralan a un muchacho con juegos de palabras, Ctesipo devuelve el golpe con una pregunta que solo funciona si todos los presentes saben cuántos brazos tiene Briareo.

…«Y, además», continuó él, «ya que en la guerra es bueno tener armas, hay que tener tantas lanzas y escudos como sea posible, si estamos de acuerdo en que es cosa buena?» «Sí, supongo», dijo Ctesipo; «¿y vos, Eutidemo, sos de otra opinión — que baste un escudo y una lanza?» «Sí, lo soy.» «¿Cómo así?», dijo él. «¿Y armarías a Gerión y a Briareo de ese modo también? ¡Yo te creía más entendido que eso, siendo vos hombre de armas, y tu compañero aquí también!» A esto Eutidemo se calló.

Platón, Eutidemo 299 (trad. Walter Rangeley Maitland Lamb, 1924)

★★ **El sofista se queda sin respuesta por culpa de un monstruo.** La broma exige que quien escucha haga la cuenta de cabeza — un escudo para cien manos —, y Platón la escribe sin explicar quién es Briareo ni quién es Gerión, el gigante de tres cuerpos. En Atenas, en el siglo IV a.C., no hacía falta.

⚠ Lo que esta página no puede probar

Hay cosas dichas sobre Briareo que no están en el acervo verificable de este sitio. Quedan aquí declaradas, con el nombre de quien las cuenta, y sin cita ni verso.

**Que su padre era Poseidón** — está en el escoliasta de la Ilíada, y es la lectura antigua de «más fuerte que el padre»; Hesíodo y Apolodoro dicen que el padre era Urano. **Que tenía culto en Calcis, con el nombre de Egeón** — está en fragmentos que no tenemos. **Que la Titanomaquia, el poema épico perdido, lo hacía pelear del lado de los Titanes** — el poema no sobrevivió, y lo que de él se sabe viene de resúmenes tardíos; ⚠ **nótese, sin embargo, que los latinos de esta página hacen exactamente eso.**

⚠ Y hay un homónimo que engaña a quien busca por el nombre: **Egeón aparece también como el nombre de uno de los cincuenta hijos de Licaón**, en Arcadia, en Apolodoro 3.8.1. No es este. **Nombre repetido en el corpus no es la misma figura**, y verificar eso es parte del trabajo — ver IMPORTANTE.