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Ixión

IXIÓN es, en Esquilo, el primer hombre que derramó sangre y el primer suplicante al que Zeus purificó — y el argumento se usa en un tribunal, para salvar a Orestes. Recibido en el Olimpo, intentó forzar a Hera. Zeus hizo una nube con la forma de ella y la acostó a su lado; de la nube nació Centauro, el padre de los Centauros. El castigo fue una rueda que el viento gira para siempre por el aire, y se detuvo una sola vez en toda la literatura antigua: cuando Orfeo cantó. Dos poetas latinos registraron la parada, cada uno por su cuenta.

★★★ La historia entera cabe en cinco líneas de Apolodoro

El resumen de Apolodoro no pierde tiempo con el crimen anterior ni con la purificación. Empieza en el Olimpo, con el invitado mirando a la dueña de la casa.

«Ixión se enamoró de Hera e intentó forzarla; y cuando Hera lo contó, Zeus, queriendo saber si la cosa era así, hizo una nube con la forma de Hera y la acostó a su lado; y cuando Ixión se jactó de haber gozado los favores de Hera, Zeus lo ató a una rueda, en la que es girado por los vientos a través del aire; tal es la pena que paga. Y la nube, embarazada por Ixión, dio a luz a Centauro.»

Pseudo-Apolodoro, Epítome 1.20 (trad. Sir James George Frazer, 1921)

★★★ **La nube es una trampa probatoria.** Zeus no castiga el intento: fabrica un testigo. La frase «queriendo saber si la cosa era así» pone al rey de los dioses a montar una prueba, y lo que condena a Ixión no es el acto — es que se **jacte**.

★★ **Y de la nube nace una especie.** Centauro, hijo de una imagen falsa y de un hombre engañado, es el antepasado de los Centauros. Su mitad animal empieza en una mentira de forma.

★★★ Esquilo lo pone en un tribunal, como precedente

En las Euménides, Orestes es juzgado en Atenas por el asesinato de su madre. Atenea examina al suplicante agarrado a su imagen y lo compara con alguien.

«…estás sentado agarrado a mi imagen, junto a mi hogar, como un suplicante sagrado, como Ixión. A todo esto dame una respuesta clara.»

Esquilo, Euménides 440 (trad. Herbert Weir Smyth, 1926)

Y, más adelante en el juicio, Apolo usa el mismo nombre como argumento de defensa.

«¿Estaba entonces mi padre equivocado en algo en sus propósitos, cuando Ixión, el que primero derramó sangre, fue suplicante?»

Esquilo, Euménides 717 (trad. Herbert Weir Smyth, 1926)

★★★ **«El que primero derramó sangre.»** En la obra que funda el tribunal del Areópago, Ixión es el precedente: el primer homicida, el primer suplicante, y el primero al que un dios purificó. Si Zeus purificó a aquel, argumenta Apolo, purificar a Orestes no es novedad.

⚠ **El crimen original no se cuenta aquí.** Esquilo lo da por sabido; las fuentes que lo narran — Ixión mata a su suegro arrojándolo a una fosa de brasas para no pagar la dote — están fuera del corpus de este sitio.

★★★ Zeus enumera a la mujer de Ixión — hablando con Hera

En el canto XIV de la Ilíada, Hera se prepara para seducir a Zeus y distraerlo de la batalla. Él acepta, y le hace un elogio que es un catálogo.

«…pues nunca aún el deseo por diosa o mujer mortal se derramó así sobre mí y me dominó el corazón en el pecho — no, ni cuando fui tomado de amor por la mujer de Ixión, que engendró a Pirítoo, igual a los dioses en el consejo; ni por Dánae de bellos tobillos, hija de Acrisio, que engendró a Perseo; ni por la hija del afamado Fénix, que me engendró a Minos y al divino Radamantis; ni por Sémele, ni por Alcmena en Tebas… ni siquiera por ti misma, como ahora te amo.»

Homero, Ilíada 14.312-320 (trad. Augustus Taber Murray, 1924)

★★★ **La mujer de Ixión abre la lista, y la lista se le dice a Hera.** Ixión fue condenado a una rueda eterna por desear a Hera; Zeus, en medio de una conversación con Hera, empieza el inventario de sus propios adulterios por la mujer de Ixión. El poema no comenta.

★★ **Y el hijo de esa unión es Pirítoo**, el amigo de Teseo — a quien Homero presenta como hijo de Zeus, y no de Ixión. La paternidad de Pirítoo cambia según quién la cuente.

★★ Reinaba en un sitio que se puede señalar en el mapa

Estrabón, describiendo Tesalia a lo largo del río Peneo, nombra la ciudad y dice quién mandó allí.

«Bajo las estribaciones del Olimpo, a lo largo del río Peneo, está Girtón, la ciudad perrebia y magnesia, en la que reinaron Pirítoo e Ixión; y Cranón está a cien estadios de Girtón.»

Estrabón, Geografía 7.frag.16 (trad. Horace Leonard Jones, 1924)

★★ **En un libro de geografía, Ixión es un rey con dirección.** Girtón queda en Tesalia, bajo el Olimpo, a cien estadios de Cranón — y el geógrafo da la distancia. El suplicante de las tragedias y el condenado de los poemas es, aquí, el antecesor de un trono local.

«…Pirítoo, hijo de Ixión, de Larisa; Peleo, hijo de Éaco, de Ftía; Telamón, hijo de Éaco, de Salamina…»

Pseudo-Apolodoro, Biblioteca 1.8.2 (trad. Sir James George Frazer, 1921)

★ **Y la familia aparece en una lista de convocados.** En la cacería del jabalí de Calidón, Apolodoro presenta a Pirítoo por el padre y por la ciudad — Larisa, también en Tesalia. Las dos fuentes ponen la casa en el mismo sitio.

★★★ «Se persigue y huye de sí»

Ovidio hace que Juno baje al Tártaro y pase revista a los condenados. La entrada de Ixión es una línea de cuatro verbos.

«Ticio ofrecía las vísceras para ser desgarradas, y estaba extendido por nueve yugadas; a ti, Tántalo, ninguna agua se deja atrapar, y el árbol que pende huye; o buscas o empujas, Sísifo, la piedra que ha de volver; Ixión es girado, y se persigue y huye de sí; y las Bélides, que osaron la muerte de sus primos, vuelven a buscar sin parar las aguas que han de perder. Después de que la Saturnia los viera a todos con mirada torva, y antes que a todos a Ixión…»

Ovidio, Metamorfosis 4.455-465 (texto latino)

★★★ ***Se sequiturque fugitque* — «se persigue y huye de sí».** En una rueda, el punto de partida es siempre el punto de llegada. Ovidio describe la geometría del castigo en tres palabras, y es el único de los cuatro suplicios del Tártaro en que el condenado es su propio perseguidor.

★★ **Y Juno lo ve «antes que a todos».** Entre Ticio, Tántalo, Sísifo y las Danaides, la diosa a la que él intentó forzar repara primero en él.

★★★ La rueda se detuvo una vez, y dos poetas lo registraron

Orfeo baja al Hades a pedir a Eurídice y canta ante los dioses de los muertos. Virgilio cuenta el efecto del canto sobre el paisaje, y el último elemento de la lista es la rueda.

«Pero, movidas por el canto, venían de las sedes más hondas del Érebo las sombras tenues y los simulacros de los que carecen de luz… Y las propias casas de la Muerte y el Tártaro más interior quedaron pasmados, y las Euménides de cabellos trenzados con serpientes azules; y Cerbero contuvo, con la boca abierta, las tres gargantas, y la rueda de Ixión se detuvo con el viento.»

Virgilio, Geórgicas 4.453-490 (texto latino)

Y Ovidio, contando el mismo descenso en el libro X de las Metamorfosis, hace la misma parada.

«Mientras él decía estas cosas y movía las cuerdas a sus palabras, las almas exangües lloraban: ni Tántalo buscó el agua que huye, y la rueda de Ixión quedó pasmada, ni las aves rasgaron el hígado, y las Bélides pararon con las urnas, y tú, Sísifo, te sentaste en tu piedra.»

Ovidio, Metamorfosis 10.40-48 (texto latino)

★★★ **Es la única interrupción del castigo en todo el corpus.** La rueda gira por el viento, y el viento se detiene a escuchar. Virgilio escribe *«rota constitit orbis»*; Ovidio escribe *«stupuitque Ixionis orbis»* — «la rueda quedó pasmada». Los dos poemas detienen la misma máquina en el mismo instante.

⚠ Y la parada no dura: en las dos versiones, Orfeo pierde a Eurídice enseguida, y ninguno de los textos vuelve a mencionar la rueda.

★★ En Virgilio está atado por serpientes

En el libro III de las Geórgicas, al describir un templo imaginario, Virgilio coloca a la Envidia entre los castigos que ella va a temer — y el de Ixión viene con un detalle que Apolodoro no tiene.

«La Envidia infeliz temerá a las Furias y al río severo del Cocito, y las serpientes retorcidas de Ixión y la rueda descomunal y la piedra que no se vence.»

Virgilio, Geórgicas 3.30-50 (texto latino)

★★ **Las serpientes son de Virgilio.** Apolodoro dice solo «lo ató a una rueda»; aquí la atadura está hecha de culebras retorcidas, y la rueda es *immanis*, descomunal. La misma pena, amueblada de otra manera.

La rueda se volvió unidad de medida del sufrimiento

Dos tragedias de Eurípides usan a Ixión sin contar su historia: una vez para decir qué es ser impuro, otra para describir un cuerpo destruido.

«…pues la tierra gritará prohibiéndome tocarla, el mar y los manantiales de los ríos me negarán el paso, y yo me volveré como Ixión, que gira encadenado en aquella rueda. Y por eso lo mejor es que no me vea ninguno de los helenos.»

Eurípides, Heracles 1295 (trad. Edward P. Coleridge, 1891)

★★★ **Heracles acaba de matar a su mujer y a sus hijos.** Lo que teme no es el dolor: es que la tierra, el mar y las fuentes lo rechacen — y la imagen que encuentra para ese rechazo total es la rueda de Ixión. El suplicio se lee como exclusión, y no como tortura.

«…mientras las piernas y los brazos le giraban como la rueda de Ixión, fue arrojado, dando vueltas; el cadáver ardiendo cayó al suelo.»

Eurípides, Las Fenicias 1185 (trad. Edward P. Coleridge, 1891)

★★ **Aquí es Capaneo, fulminado por Zeus al escalar la muralla de Tebas.** La rueda sirve de comparación para un cuerpo deshecho en el aire — la misma figura, usada por Eurípides para la impureza en una obra y para la física de una caída en otra.

★★★ Su hijo mortal niega el poder de los dioses en público

En el libro VIII de las Metamorfosis, los héroes cenan en la gruta del río Aqueloo, que les cuenta cómo transformó a unas ninfas en islas. Uno de los invitados se ríe.

«Se ríe de los que creen y, por ser despreciador de los dioses y de espíritu feroz, el hijo de Ixión dijo: ‹Cuentas cosas inventadas, Aqueloo, y juzgas a los dioses demasiado poderosos, si dan y quitan figuras.› Todos quedaron pasmados y no aprobaron tales palabras, y antes que todos Lélex, maduro de espíritu y de edad, habló así.»

Ovidio, Metamorfosis 8.612-620 (texto latino)

★★★ **El padre está atado a una rueda por orden de Zeus, y el hijo dice que los dioses no pueden tanto.** Ovidio lo llama *deorum spretor* — «despreciador de los dioses» — en el momento exacto en que niega el único tipo de poder que arruinó a su propia casa.

⚠ Y la respuesta no viene de un dios: viene de Lélex, el invitado más viejo, que cuenta la historia de Filemón y Baucis para contradecirlo. El castigo del hijo es ser corregido por un hombre.

★★★ Las dos ramas de la descendencia se destruyen en una boda

Pirítoo, hijo de Ixión, se casa. Y convida al banquete a los otros descendientes de su padre — los que nacieron de la nube.

«El hijo del audaz Ixión había desposado a Hipodame, y había mandado a los feroces nacidos de la nube reclinarse a las mesas puestas en orden en una gruta cubierta de árboles. Estaban presentes los nobles de Hemonia, y nosotros mismos estábamos… He aquí que cantan el Himeneo, y los atrios humean con los fuegos, y llega la doncella rodeada por un grupo de madres y de nueras, notable de rostro. Llamamos feliz a Pirítoo por aquella esposa — presagio que casi desmentimos. Pues a ti, Éurito, el más cruel de los crueles Centauros, tanto te arde el pecho con el vino como con la doncella vista, y la embriaguez, duplicada por la lujuria, reina. Enseguida las mesas volcadas perturban el banquete, y la novia nueva es arrastrada a la fuerza por los cabellos… y era la imagen de una ciudad tomada.»

Ovidio, Metamorfosis 12.210-225 (texto latino)

★★★ **Las dos ramas de Ixión se sientan a la misma mesa.** De un lado el hijo que tuvo de mujer; del otro los que nacieron de la nube con la forma de Hera. La boda acaba en una carnicería que Ovidio compara con el saqueo de una ciudad.

★★ **Y el crimen se repite exactamente.** Ixión fue condenado por intentar forzar a la mujer del anfitrión; el Centauro Éurito, invitado de su hijo, agarra a la novia por los cabellos en plena fiesta. La ofensa que fundó la familia es la misma que la deshace.

★★ Para los Centauros, el crimen del padre es el blasón

A mitad de la batalla, un Centauro intenta avergonzar a los compañeros que están perdiendo. El argumento que elige es la genealogía.

«¿De qué sirven los miembros descomunales? ¿De qué sirven las fuerzas gemelas, y el hecho de que la naturaleza doble haya juntado en nosotros a los más fuertes de los seres? No creo que hayamos nacido de madre diosa, ni nacidos de Ixión, que era tan grande que concibió esperanza de la alta Juno: ¡somos vencidos por un enemigo medio hombre! ¡Arrojad encima piedras y vigas y montes enteros, y aplastad con bosques lanzados el alma que resiste!»

Ovidio, Metamorfosis 12.500-510 (texto latino)

★★★ **«Ixión, que era tan grande que concibió esperanza de la alta Juno.»** En boca de los hijos, lo que Zeus castigó como sacrilegio se vuelve medida de grandeza. No niegan el crimen: lo usan como prueba de linaje, y se avergüenzan de no estar a su altura.

⚠ El Centauro se equivoca sobre la madre — no hubo diosa alguna, hubo una nube con su forma. La familia entera cree en una genealogía que Zeus fabricó para atraparlos.

⚠ Lo que esta página no puede probar

⚠ **El crimen original no está en ninguna de las nueve obras citadas aquí.** Esquilo lo llama «el que primero derramó sangre» y no cuenta el qué; Apolodoro empieza la historia ya en el Olimpo. La versión en que Ixión mata a su suegro para no pagar la dote viene de fuentes que este corpus no tiene.

⚠ **La purificación por Zeus se afirma, no se narra.** Lo que existe es la pregunta de Apolo — «cuando Ixión, el que primero derramó sangre, fue suplicante?» — dicha en un tribunal, para ganar una causa.

⚠ **La paternidad de Pirítoo cambia.** Homero lo hace hijo de Zeus con la mujer de Ixión; Apolodoro lo llama «Pirítoo, hijo de Ixión». Las dos versiones están en el corpus.

⚠ **La rueda no se describe igual dos veces.** Apolodoro dice que los vientos la giran por el aire; Virgilio añade serpientes retorcidas y la llama descomunal; Eurípides habla de cadenas. Ninguna de las fuentes describe el mecanismo.

⚠ **El nombre del hijo de la nube es «Centauro», en singular.** Apolodoro escribe que la nube «dio a luz a Centauro»; el pasaje que explica cómo ese hijo único engendró la raza entera no está en este texto.

⚠ **El eslabón entre Centauro, el hijo único de la nube, y los Centauros que Ovidio pone en la boda no está escrito en ninguna parte de estas obras.** Apolodoro nombra a uno; Ovidio cuenta decenas. El pasaje que los une no está en este corpus.