Ir al contenido

Inicio

Tánatos

TÁNATOS es la Muerte en persona, y la poesía griega casi nunca lo muestra solo: anda con su hermano gemelo, Hipnos, el Sueño. Los dos son hijos de la Noche, viven en el mismo lugar en el fondo del mundo, y la diferencia entre ellos es el asunto del pasaje más hermoso que Hesíodo escribió sobre el fin de la vida. En la Ilíada, los dos aparecen trabajando: son ellos los que llevan a casa el cuerpo de un hijo de Zeus.

Los dos hermanos en la misma casa

En el fondo del mundo, donde están las fuentes y los fines de todo, Hesíodo pone la casa de la Noche — y allí dentro, a sus hijos.

…y una sostiene para ellos la luz que todo lo ve sobre la tierra, y la otra tiene en los brazos al Sueño, hermano de la Muerte — la Noche malhechora, envuelta en una nube de vapor. Y allí los hijos de la Noche oscura tienen sus moradas: el Sueño y la Muerte, dioses terribles.

Hesíodo, Teogonía 755 (trad. Hugh G. Evelyn-White, 1914)

Y entonces viene la distinción, que se hace por comportamiento, no por apariencia.

El Sol resplandeciente nunca los mira con sus rayos, ni cuando sube al cielo, ni cuando de él desciende. Y el primero de ellos vaga en paz sobre la tierra y sobre el ancho dorso del mar, y es bondadoso con los hombres; pero el otro tiene corazón de hierro, y el espíritu que lleva dentro…

Hesíodo, Teogonía 760 (trad. Hugh G. Evelyn-White, 1914)

…es despiadado como el bronce: a cualquiera de los hombres que haya agarrado una vez, a ese lo sujeta firme; y es odioso hasta para los dioses inmortales.

Hesíodo, Teogonía 765 (trad. Hugh G. Evelyn-White, 1914)

«Odioso hasta para los dioses inmortales»: y es lo único que los dioses odian sin poder deshacer. Al Sueño lo usan — Hera lo soborna para dormir a Zeus en la Ilíada. A la Muerte nadie la compra.

El servicio: llevar a Sarpedón a casa

La única escena de la Ilíada en que los dos trabajan juntos es también la más conmovedora del poema sobre la impotencia divina. Zeus no puede salvar a su propio hijo — solo puede mandar que el cuerpo sea tratado con honra y llevado a la tierra natal.

Vamos, querido Febo, ve a limpiarle a Sarpedón la sangre oscura, después de haberlo sacado del alcance de los dardos; y después llévalo muy lejos, báñalo en las corrientes del río, úngelo con ambrosía, vístelo con ropas inmortales y entrégalo a portadores veloces, a los hermanos gemelos, el Sueño y la Muerte, que lo pondrán pronto en la rica tierra de la vasta Licia.

Homero, Ilíada 16.659 (trad. Augustus Taber Murray, 1924)

Fíjense en lo que la Muerte hace aquí: carga. No mata — lo que mató fue una lanza de Patroclo. Tánatos es quien transporta, y el transporte se hace con cuidado, al lado del hermano que trae descanso. Es la cara más suave que la muerte griega muestra, y aparece justamente en el momento en que el rey de los dioses descubre lo que no puede hacer.

Los dos hermanos, y la diferencia entre ellos

Hesíodo presenta al Sueño y a la Muerte en el mismo verso y después los separa con una comparación que no se olvida.

…y una sostiene la luz que todo lo ve para los que están en la tierra, pero la otra tiene en los brazos al Sueño, hermano de la Muerte — la Noche malévola, envuelta en una nube de vapor. Y allí los hijos de la Noche oscura tienen sus moradas: el Sueño y la Muerte, dioses terribles. El Sol resplandeciente nunca los mira con sus rayos, ni cuando sube al cielo, ni cuando desciende del cielo.

Hesíodo, Teogonía 758-766 (trad. Hugh G. Evelyn-White, 1914)

★ **«El Sol nunca los mira.»** No es que vivan en la oscuridad: es que el Sol, que en Homero lo ve todo, no los alcanza. Ver Helios y Nix.

Uno vaga con dulzura; el otro tiene corazón de hierro

La frase siguiente es la definición más precisa de Tánatos en toda la poesía griega, y funciona por contraste con el hermano.

Y el primero de ellos vaga apaciblemente sobre la tierra y las anchas espaldas del mar, y es bondadoso con los hombres; pero el otro tiene un corazón de hierro, y el espíritu dentro de él es despiadado como el bronce: a cualquiera de los hombres que agarre una vez, lo sujeta firme — y es odiado hasta por los dioses inmortales.

Hesíodo, Teogonía 758-766 (trad. Hugh G. Evelyn-White, 1914)

★★ **«Odiado hasta por los dioses inmortales.»** No porque los mate — no puede matarlos —, sino porque es el único que no negocia. Toda la mitología griega está hecha de dioses que cambian de idea; Tánatos no cambia.

⚠ Y fíjense en lo que ese pasaje NO dice: no hay juicio, no hay camino, no hay pago. Tánatos agarra y sujeta. Todo lo que vino después — el barquero, los jueces, el camino que se bifurca — es agregado posterior. Ver Caronte y los jueces de los muertos.

★ Los dos como cargadores

Hay una escena en Homero en que los dos hermanos aparecen juntos trabajando, y es el momento más tierno de la Ilíada con un dios de la muerte dentro.

Y entonces a Apolo le dijo Zeus que junta las nubes: «Ve ahora, querido Febo, límpiale a Sarpedón la sangre oscura, después de haberlo sacado del alcance de los dardos, y llévalo lejos, y báñalo en las corrientes del río, y úngelo con ambrosía, y vístelo con ropa inmortal, y entrégalo a portadores veloces para que lo lleven — a los hermanos gemelos, el Sueño y la Muerte.»

Homero, Ilíada 16.667 (trad. Augustus Taber Murray, 1924)

★★ **Zeus no logra salvar a su propio hijo, y lo máximo que hace es organizarle el funeral.** Sarpedón es hijo suyo; el padre lo lava, lo viste y lo manda a casa con los dos hermanos, como quien contrata transporte.

Es la única vez en que Tánatos aparece en la Ilíada como personaje, y está haciendo un favor. **La muerte, aquí, es quien lleva el cuerpo a casa** — y Licia recibe al héroe lavado y vestido, en vez de que se pudra en el campo de Troya.