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Medea

MEDEA es nieta del Sol, sacerdotisa de Hécate y la razón por la cual Jasón tiene un vellocino para llevar a casa. ⚠ Todas las hazañas del héroe de la Argonáutica son hazañas de ella: el ungüento que lo vuelve a prueba de fuego, el truco contra los hombres armados, el sueño del dragón. **La tradición la llama monstruo y cuenta la historia de un hombre que nunca resolvió nada solo.**

Todo lo que hace Jasón, lo hace ella

Apolodoro cuenta la prueba impuesta por el rey Eetes — uncir dos toros de patas de bronce que escupen fuego y sembrar dientes de dragón — y enseguida cuenta cómo se resolvió el problema.

«Mientras Jasón se afanaba pensando cómo podría uncir los toros, **Medea concibió una pasión por él; ahora bien, ella era una hechicera**, hija de Eetes y de Idía, hija del Océano. Y, temiendo que él fuera destruido por los toros, ella, ocultándole la cosa a su padre, prometió ayudarlo a uncir los toros y a entregarle el vellocino, si él juraba tomarla por mujer y llevarla consigo en el viaje a Grecia.»

Pseudo-Apolodoro, Biblioteca 1.9.23 (trad. Sir James George Frazer, 1921)

★★ **El contrato es explícito y es de ella**: la ayuda se cambia por un juramento de casamiento. No es un favor de amor ciego — **es un negocio con cláusula, y es la ruptura de esa cláusula la que hace la tragedia.**

★ Y el método es de una técnica notable: droga que da un día de inmunidad al fuego y al hierro; y, cuando los hombres armados broten del suelo, **arrojarles piedras desde lejos para que se maten unos a otros.** Ver Jasón.

★★★ El hermano deshecho, y el cálculo que hay detrás

En la huida, el padre los persigue y gana terreno. Medea resuelve el problema de persecución con aritmética.

«Cuando Eetes descubrió los atrevidos actos que Medea había cometido, partió en persecución de la nave; pero, al verla cerca, **Medea asesinó a su hermano y, cortándolo miembro a miembro, arrojó los pedazos al mar.** Recogiendo los miembros de su hijo, Eetes se quedó atrás en la persecución; por eso dio media vuelta y, habiendo sepultado los miembros rescatados de su hijo, llamó a aquel lugar Tomos.»

Pseudo-Apolodoro, Biblioteca 1.9.24 (trad. Sir James George Frazer, 1921)

★★★ **El crimen no es de furia: es logístico.** Cada pedazo en el mar es un atraso, porque un padre que entierra a un hijo tiene que enterrarlo entero. **Ella usa el rito funerario del enemigo como freno.**

⚠ Y hay precio: Zeus manda una tempestad y la propia nave habla, diciendo que la ira no pasa mientras los dos no sean purificados por Circe — que es tía de Medea. **La magia de la familia resuelve el crimen de la familia.**

★ En Yolco, enseguida, ella convence a las hijas de Pelias de descuartizar y cocer a su padre, prometiendo devolverlo a la juventud — y, para convencerlas, corta un carnero y lo saca del caldero como cordero. **Ella mata siempre con la colaboración de quien quiere creer.**

★★★ El parlamento sobre ser mujer, dicho antes de cualquier venganza

La tragedia de Eurípides abre con Jasón casándose con la hija del rey de Corinto. Antes de anunciar nada, Medea se vuelve hacia las mujeres de Corinto y hace un discurso que no es sobre ella.

«De todas las cosas que tienen vida y entendimiento, **nosotras, las mujeres, somos las criaturas más desventuradas**: primero tenemos que comprar un marido a precio exorbitante, y poner sobre nosotras mismas un señor, lo que es mal peor que el primero; y aquí está la cuestión más importante — si nuestra elección es buena o mala. Pues el divorcio es vergonzoso para la mujer, y no podemos repudiar a nuestros señores.»

Euripides, Medea 230-251 (trad. Edward P. Coleridge, 1906)

★★★ **«Comprar un marido a precio exorbitante.»** Está hablando de la dote: la familia de la novia paga, y lo que recibe a cambio es un dueño. **El argumento es económico, y se dice en un escenario ateniense ante un público de hombres.**

★★ Y el remate es la frase más citada de la obra: «pues de buena gana me pondría tres veces en la línea de batalla antes que dar a luz una sola vez». ⚠ **No es retórica**: la mortalidad en el parto era, en la Grecia clásica, comparable a la del combate — y el público lo sabía.

⚠ La obra no usa este parlamento para disculpar lo que viene después. **Lo usa para volver comprensible lo que viene después**, que es una cosa mucho más difícil de soportar.

«Comprendo el mal que voy a hacer»

La decisión de matar a los hijos se pone en escena como una discusión de ella consigo misma, y es interrumpida cuatro veces por ella misma. El último parlamento es el verso más discutido de la filosofía moral antigua.

«¡El rostro suave y joven, el aliento perfumado! ¡Hijos míos! Váyanse, déjenme; ya no soporto mirarlos; mi dolor vence. **Comprendo, al fin, el acto terrible que voy a cometer; pero la pasión, esa causa de los peores males para los hombres, ha triunfado sobre mis pensamientos serenos.**»

Euripides, Medea 1075-1080 (trad. Edward P. Coleridge, 1906)

★★★ **Es la refutación de Sócrates, escrita antes de que Sócrates la recibiera.** La tesis socrática es que nadie yerra sabiendo: quien hace el mal lo hace por ignorancia del bien. **Medea sabe, enuncia lo que sabe, y lo hace igual.** Aristóteles lo llamaría *akrasia* — debilidad de la voluntad; la obra lo llama *thymos*.

⚠ Y el final rechaza el castigo. Ella no es apresada, no es muerta y no enloquece.

«Pero a Mérmero y Feres, los hijos que Medea había tenido de Jasón, los mató ella, y, **habiendo recibido del Sol un carro tirado por dragones alados**, huyó en él a Atenas.»

Pseudo-Apolodoro, Biblioteca 1.9.28 (trad. Sir James George Frazer, 1921)

★★★ **El abuelo le manda transporte.** Al final de la tragedia ella sale por arriba, en un carro del Sol, con los cuerpos de los hijos a bordo, y Jasón queda en el suelo hablando solo. ⚠ **Ningún dios la castiga** — y es esa, y no el infanticidio, la cosa que la obra deja imposible de acomodar.

★ Después, en Atenas, se casa con Egeo e intenta envenenar al hijastro: ver Teseo. **Su historia no termina al final de su propia obra.**